Ya tenemos la ciudad llenitas de luces, a la espera del mágico encendido navideño que borre todas las penas, a golpe de consumo eléctrico y nos devuelva la alegría por las compras y el despilfarro, que parece haberse perdido…
Las calles más representativas o con perspectivas de llegar a serlo, lucen en estos momentos estructuras apagadas, grises y tristes, flotando en su cielo otoñal, también las plazas se han llenado de casetas, pistas de hielo y arboles de navidad a medio montar, lo cual resulta bastante patético.
Así que, sin dejar el tema de los arboles que inicié esta semana, voy a mostrar y de paso a enfrentar, dos estilos de árboles luminosos, que aun sin ser navideños, pueden dar ideas para el que esté interesado en un tipo de iluminación navideña alternativa ecológica o simplemente novedosa, a ver si es posible que algún día desaparezcan esos obsoletos árboles, con los que iluminadores de dudoso gusto, nos obsequian todas a navidades.
Tree, es un árbol, no navideño, que el estudio de arquitectos Farm ha creado para el jardín del National Museum of Singapore y pretende ser una reinterpretación contemporánea de su vieja Higuera de Bengala, un árbol que crece en su jardín y al que se atribuyen propiedades mágicas.
De noche se integra con elegancia en el paisaje y como en la base del árbol se ha creado un espacio para el descanso, me parece un sitio agradable para pasar un rato, disfrutando de un entrono natural, si la luz no atrae a demasiados mosquitos.
El segundo árbol luminoso, Living Light, tampoco es navideño, en realidad es un pabellón al aire libre en forma de grupo de árboles, que se encuentra situado en el Peace Park frente al World Cup Stadium de Seul, Corea.
Ha sido creado por el estudio The Living como pabellón permanente al aire libre, con una piel dinámica que brilla y parpadea en respuesta a datos sobre la calidad del aire y otros temas de medio ambiente que puedan interesar al público. Los ciudadanos pueden entrar en el pabellón o verlo desde las calles y edificios cercanos e interactuar mediante mensajes con la construcción.
En la página de los creadores podréis obtener información técnica detallada sobre este proyecto, que encontré a través de otro interesante trabajo, que no quiero dejar de mostrar, aunque no vaya de árboles.
Amphibious Architecturese llama este segundo proyecto que he conocidoaquí y comparte con el anterior su interactividad y el interés en la calidad de las condiciones ambientales en las que vivimos.
Se ha llevado a cabo en la aguas de los ríos de New York y según cuentan los autores, es una especie de estación medioambiental flotante y luminosa que sirve de conexión entre la vida sobre el río y bajo sus agua.
Se trata de unos tubos cristalinos que mantienen unos sensores bajo del agua y un conjunto de luces sobre la superficie. Los sensores monitorizan la calidad del agua, la presencia de peces, y el interés humano en el ecosistema del río.
Las luces responder a los sensores y crear lazos de unión entre los seres humanos, los peces y el ecosistema compartido. Una interfaz de SMS permite a los ciudadanos el envío de mensaje, para recibir información en tiempo real sobre el río y para demostrar interés colectivo en el medio ambiente.
Espero que algo tan tecnológico también haya podido ser de vuestro agrado, yo estoy en ello… de todos modos, es muy interesante, para todo el que vaya a proyectar cosas luminosas, estas navidades.
La obra de Yochai Matos es un buen ejemplo de lo que se puede conseguir usando extensivamente, un modesto y primitivo material de iluminación como es el tubo fluorescente de toda la vida.
No es que estas instalaciones sean lo más original que he visto con este material, tampoco las que más me gustan, cuantos artista lo han usado de manera magistral, pero bueno, hoy quería iluminarme un poco y desde luego las instalaciones de este hombre desprenden luz en cantidad.
Además de obras con luz, también trabaja en las calles de Tel Aviv. Os invito a echar un vistazo, ya que el contexto en el que las lleva a cabo, no es el más habitual en el mundillo del arte urbano.
La obra de Mike Bouchet que quiero dejar por aquí, tiene mucho que ver con el agua, también con el concepto tradicional de hogar, que él nos presenta destruido o en peligro.
Este famoso artista, lleva años construyendo entre otras mucha cosas, sus esculturas jacuzzi, en las que tomando como referencia estos objetos de pretendido lujo, los transforma de manera radical, obligándolos a adoptar formas inservible o con aspecto de material de deshecho.
En algunos casos parece que la bañera hubiera sido obligada a adoptar la forma de un embalaje cualquiera, como si mediante una fuerza extrema una superficie impecable y dura se hubiera convertido en una masa informe y arrugada dentro de un contenedor que no es el suyo.
En otros casos moldea las piezas con sumo cuidado, para darles formas intrincadas e imposible de usar también irónicas. Pero sea cual sea el aspecto que adoptan, se sigue reconociendo en ellas lo que pudieron ser originariamente.
Para completar el efecto de la obra, asigna a cada pieza, el nombre de un personaje famoso y rico ¿?…
Otra interesante pieza que quiero dejar por aquí, en la que el artista se cuestiona el hogar como espacio seguro y confortable, es su pieza Watershed para la 53rd Venice Biennale 2009.
Mike construyó a escala, una típica casa americana de los suburbios, símbolo del bienestar y personificación del sueño americano y la dejó flotando en los canales de Venecia.
Pero los calculos fallaron y al final la casa prefabricada acabó hundida, entre centenarias ruinas, en el fondo del canal. Bonito final. Aquí os dejo el vídeo de cómo ocurrió.
Parece que al autor le gusta lo de dejar flotando edificios, ya lo había hecho antes y al poco tiempo, en la Ladonia Biennial, también echó al agua, nada menos, que una reproducción del Reichstag.
Os recomiendo echar un ojo al resto de los trabajos de este artista, no tienen desperdicio.
Lo he conocido y he sacado fotos de por aquí y de por allá.
Con materiales de construcción como ladrillos, piezas de hormigón, pavimentos, trabaja Vincent Ganivet, componiendo esculturas de forma regular y armoniosa a pesar de estar compuestas por tan rudimentarias piezas.
Realmente tampoco hay mucho más que añadir sobre ellas que no se aprecie en las fotos que os muestro, pues eso, módulos de simples formas de que se repiten secuencialmente dando como resultado instalaciones, que a pesar de lo abrupto del material resulta casi suaves y delicadas.
Me gusta el trabajo de este hombre, también sus instalaciones en el espacio público.
Se trata de una instalación en el espacio público de esas que a mi me gustan, ya que utiliza los materiales que normalmente encontramos en la calle, para crear un espacio natural en medio de la ciudad sin que la intervención resulte intrusiva, fuera de lugar y chocante.
Green Tower, es un mirador urbano, que va transformándose con el paso del tiempo para camaleonizarse con el entorno, de manera que al poco tiempo de su instalación, de la sensación de que siempre estuvo allí.
Es muy interesante ver como va cambiando de color con el paso de las estaciones ofreciendo siempre un aspecto natural y lleno de vida en medio de un cambiante paisaje urbano.
Os dejo el texto que sobre su trabajo ha escrito ex-studio donde la obra queda perfectamente explicada.
«Se propone un nuevo recorrido vertical a través de un gran volumen vegetal que se integra como una nueva fachada en el entorno urbano. Un nuevo recorrido a través de distintos jardines que al mismo tiempo funcionan como piel de un observatorio del paisaje urbano.
El proyecto se localiza en una zona en constante transformación urbana. Actualmente en esta zona en proceso de transformación y cambio se observan distintas estructuras temporales para la construcción: limites, grúas, camiones, containers.
Nuestra propuesta consiste en utilizar una estructura temporal para la construcción, el andamio, para darle una nueva lectura, transformándolo en un gran volumen vegetal. La intervención se plantea a través de dos maneras de relacionarse con el usuario y su entorno. Por un lado, en relación al contexto urbano, la torre se implanta como un nuevo volumen que se integra en el skyline existente continuando con el ritmo cromático de las fachadas existentes.
El volumen, funciona como un gran lienzo vegetal en el que sus plantas se diluyen y transforman constantemente conformando un gran lienzo natural de diversos cromatismos en la ciudad.
Por otro lado, el usuario puede acceder en la estructura de andamio (accesible y segura) y recorrerla de forma vertical a través de los diferentes niveles que lo conforman. El usuario puede desplazarse a través de diferentes jardines en altura que en un segundo plano ofrecen la posibilidad dialogar activamente con el paisaje urbano de Lausanne.»
Toda mi admiración para Patricia Meneses e Iván Juarez, los autores del proyecto, que hagan lo que hagan, siempre me sorprenden. Ojalá tuviéramos algunas Green Towers en nuestro Madrid en obras, sería un aliciente…
Gracias Patricia, por dármelo a conocer y enviarme el texto y las fotos.