octubre 22nd, 2007

Jaime Hayón y su Terraza del Casino de Madrid


Hoy he visto fotos del cambio de imagen de la Terraza del Casino de Madrid, que ha pasado por un proceso de modernización, llevado a cabo por uno de nuestros diseñadores patrios más famosos, a nivel internacional, Jaime Hayón.


Y como era de esperar, lo ha hecho fenomenal, no tengo por menos que reconocerlo, aunque no sea el estilo de establecimientos que a mi me gusta frecuentar.


Ha sabido conservar parte de ese aire clásico y lujoso, que se supone, deben tener las dependencias de un edificio tan ilustre como el Casino de Madrid, pero sin renunciar a ese toque de modernidad y humor característico de la obra de este diseñador industrial metido a interiorista.


Y es que, en este restaurante, con una Estrella Michelín, se sirve la comida del insigne y omnipresente Ferrán Adrià y su también famoso jefe de cocina Paco Roncero, y claro, esa estrella se merece un entorno a la altura.


Lo he visto en Dezeen, donde ofrecen una extensa colección de fotos, para que nos hagamos una precisa idea de cómo ha quedado la recién estrenada decoración. Y como aún no han actualizado la página del Casino, se puede apreciar con claridad todo lo que ha mejorado con los cambios, además de los elementos primitivos que se han conservado.


Me llaman la atención, sobre todo, las magníficas lámparas, muy del estilo Hayón y las llamativas y modernas columnas. Además es reseñable la presencia de sus más vanguardistas diseños de muebles, que ha sabido integrar, con otros de corte exageradamente clásicos.


Eso sí, a mí no me parece muy acogedor, pero tampoco sé si es esto lo que busca el público, cuando viene a comer a restaurantes de tanto postín.


Para lo que le veo posibilidades «a go go», y de eso sí entiendo un poquito, es para la celebración de convenciones y eventos, y es que en Madrid, ya está todo muy trillado y siempre se tiene que recurrir a los mismos, y en muchos casos lamentables, sitios.


La mayoría de las marcas y empresas, que no quieren arriesgar en propuestas más vanguardistas, se matan por sorprender a sus clientes vips, redes de ventas o a prensa especializada, con nuevas y exclusivas instalaciones de lujo, que además de diferenciarlos del resto, les dará notoriedad y hará que aparezcan en medios de comunicación, sin necesidad de centrarse demasiado en los beneficios del producto a comunicar.


Señores directores de marketing, jefes de prensa y compañeros mártires que trabajan en agencias de comunicación y de eventos… si las fotos no engañan, este restaurante tiene todas las papeletas, por su calidad y buen gusto, para ocupar el número uno del ranking de «sitios idóneos para eventos» de la temporada 2008-2009.


Así que… corran a hacer sus reservas de fecha… que el que da primero, da dos veces y sus invitados, que seguro son agradecidos, sabrán recompensar como se merece, ser los primeros en disfrutar de tan famosa gastronomía, rodeados de tan novedosa decoración. Aunque haya que pedir un adelanto al presupuesto del próximo año.


Pero, (no me puedo quedar sin decirlo) si yo tuviera capacidad de decisión sobre localizaciones especiales para eventos, nunca optaría por sitios así, hay muchos otros interesantísimos, que se salen de los estándares, pero para los que hay que tomar la decisión de arriesgar, cosa que a casi nadie le apetece, y es que hay cosas que hay que seguir haciendo… como siempre…

octubre 17th, 2007

Mobiliario con mucha letra


Gracias que no se cumplieron los negros pronósticos que aseguraban que libros, revistas, periódicos y demás publicaciones en papel, iban a desaparecer a manos de las nuevas tecnologías.

Y es que diseñadores como Charles Kaisin está creando sus piezas a partir del papel reciclado, en este caso de periódico. Y aunque la materia prima es muy humilde el resultado es de lo más interesante y versátil, el ejemplo es su Newspaper Extendable Bench que he visto en Design Sponge.


Se trata de una especie de banco-mesa-chaise longe extensible, en el que se han empleado papeles de periódico reciclados. unidos unos a otros en forma de acordeón, con lo que su autor afirma que consigue una robustez similar a la madera, pero con la ventaja de que es ligera y que se adapta a cualquier espacio y uso pues esta técnica de acordeón permite que la pieza se estire a voluntad.

Tiene apariencia moderna y divertida, y por lógica debería ser barata o por lo menos no muy cara, seguro que me equivoco.


Otra pieza de este diseñador, en la que también emplea el papel, es la Newspaper Chair. Para ella, los pliegos han sido pegado unos a otros y luego troquelados para darle forma de una sencilla silla, a pesar de estar echa con periódicos.

Estas piezas me recuerdan a otra de la que ya he hablado, la Softseating de Molo Design, con un aspecto más sofisticado, siendo también extensible y fabricada con papel reciclado, bueno al 50%.



Una mezcla evolucionada y más sofisticada de los anteriores productos es la silla banco FlexibleLove que he visto en Treehugger.

Ese una silla de papel y madera que al extenderse se convierte en un banco corrido. Dependiendo del modelo, puede albergar a 2, 8, 12 y 16 personas, pudiendo llegar a extenderse más de 7 metros.

También está fabricada con material 100% reciclado, es muy versátil y parece cómoda. Se puede adaptar a los espacios más complicados, incluso curvos y tiene un precio de 790 dólares aunque en este momento está agotada.


Recomiendo echar un vistazo al vídeo donde explican sus diferentes usos, es muy gráfico.

Me alegra ver cómo, con imaginación y papel reciclado se pueden crear objetos divertidos, ligeros, multifuncionales y no demasiado caros.

octubre 10th, 2007

Cafetería que sube y baja


Al cambio de uso y el reciclaje de contenedores de mercancía ya no hay quien l0 pare. Los he visto convertidos en cómodas casas, iglesias, museos, restaurantes, tiendas y por supuesto bares.

Pero ¿podrían convertirse en modernos quioscos de comida u bebida de los que se ven por las calles de algunas grandes ciudades?

He leído en The Coolhunter que el arquitecto Alan Kalkin, que tenía experiencia en casas fabricadas a partir de estos contenedores, convirtió algunos de ellos en cafeterías provisionales que se utilizaron en la 52 Bienal de Venecia.

Y no se limitó a abrir un hueco y poner una barra dentro, esto hubiera sido lo fácil. Se complicó un poquito más la vida y creo un mecanismo que pulsando un botón y en 90 segundos, desplegaba todos los lados del cubo metálico para dejar a la vista una cafetería completamente montada y colocada, con su barra, zona de descanso y mesas y sillones para relajarse, lamparas y todo lo necesario en las cafeterías al uso.

Los muebles están completamente unidos a las paredes del contenedor, de manera que cuando se cierran estas, estos muebles se elevan a medida que lo hace la pared, hasta quedarse en posición vertical.


De esa manera, cuando se cierra la cafetería, todo queda perfectamente recogido y guardado dentro del pequeño espacio interior del contenedor. Cuando se va a usar, se despliega como una flor, con lo que aumenta su espacio de manera evidente.

Y el patrocinador de estos espacios, es la empresa de Cafés Illy, que en un principio los utilizó como zona de descanso, en el recinto de la Bienal de Venecia, pero que al ver el éxito de la iniciativa, ha decidido ampliarla, instalando un prototipo en el Time Warner Center de New York que se podrá utilizar hasta el 29 de diciembre.

Si realmente funciona a toque de botón, parece una manera fácil y cómoda de acercar un café caliente, algo de comer y una zona de descanso, a los peatones, que con prisa se desplazan por la ciudad.

Porque, aunque aquí no hay mucha costumbre de comer en puestecillos de la calle, en otros países es una practica de lo más habitual. Eso sí, creo que, habría que variar un poco su sofisticada decoración, para hacerla más acogedora y apetecible a los viandantes, y seguramente añadir unas estufas en los periodos de frío intenso.

Por lo demás, son muy funcionales y cuando cambia el producto a vender o el sitio de moda, se transporta a otra ubicación y punto.

octubre 7th, 2007

Techos para los sin techo


La estética es muy importante, vaya perogrullada, a todos nos gusta rodearnos de cosas agradables a la vista y no nos planteamos si son necesarias, si ya tenemos otras parecidas o si realmente están bien diseñadas para la función que deben desempeñar, pero claro… son tan bonitas. Y lo mismo pasa con las personas.

Pero muchas veces ocurre, que la estética se utiliza ilícitamente para ocultar cosas desagradables, feas o que no interesa que se vean. Eso me fastidia.


Y ese sentimiento de fastidio,lo he sentido cuando leyendo un artículo de Web Urbanist me he encontrado con el post «Creative Urban Furniture: Convertible, Inflatable & Portable Homeless Shelters» en el que hacen mención a algunas iniciativas para facilitar la vida de los los sin techo.

Son buenas ideas y la mayoría parecen más o menos realizables, aunque dudo mucho que los ayuntamientos, sean quienes gasten su dinero en acciones que sacarían aún más a la luz realidades tan «poco estéticas» como que los vagabundos duermen en las calles y mucho menos que faciliten que esto siga pasando.


Pero sí, es un hecho innegable, aunque se quiera ocultar, que hay gente que duerme en las calles, me encuentro con ellos todos los días incluso en el descansillo de mi casa y creo que se podría hacer un pcoquito más fácil su vida con mínimas inversiones y buena voluntad.

Y eso es lo que han pensado los autores referenciados en ese artículo, donde me llama la atención sobretodo el proyecto paraSITE que aprovecha las máquinas de aire acondicionado que expulsan el aire al exterior, para hinchar con él una especie de refugio, que cuando está vacío, no ocupa nada por lo que es fácilmente transportables.


Las demás ideas también me gustan, todas menos una, la que me fastidia, es la creación de Agustín Otegui, que ha ideado la Urban Shell, una especie de refugio metálico, que de tan estético y bonito que es, me resulta incompatible con su función.

No es que se le puedan poner muchas pegas en cuanto a diseño, es decorativo, se desplaza y es multifuncional. Sirve de carrito con el que transportar las pertenencias de su dueño, además de mantenerlas a buen recaudo, tiene cierre de seguridad, y además se convierte en habitáculo para pasar la noche.


Si es invierno, te protege del frío y si es verano se puede ampliar mediante una especie de toldo para dormir agradablemente al aire libre.

Todo perfecto, si no fuera porque no estamos hablando de una tienda de campaña para que los niños con dinero se vaya de acampada con todas las comodidades. Nada más alejado de la realidad, se trata de una casa con la que los indigente tienen que ir todo el día cargados.


Y esta solución no parece ni ligera, ni rápida de montar, ni mucho menos barata. Vamos, que a mi entender no ha dado con el público objetivo del producto ni por asomo.

Se me ocurren varias preguntas para el autor ¿quién se la va a proporcionar a los necesitados, con lo cara que debe ser? ¿no parece un poco ostentosa para llevarla por las calles sin llamar la atención? ¿No causará problemas a los dueños el despliegue que hay que hacer para usarla?


No me extraña nada que no haya sido una de las propuestas ganadoras ni mencionadas en el concurso Shelter in a cart organizado por Designboom, al que se presentó y en el que se pedían soluciones habitacionales y de transporte de pertenencias para indigentes.

Si se echa un vistazo a este concurso se verá que había ideas muy ingeniosas, ligeras, rápidas de montar y con una estética de acuerdo a las condiciones de vida de los posibles usuarios.


Pero todas estas bienintencionada ideas no resuelven el problema de cómo se van a hacer los indigentes con ellas. Algunas no parecen ser muy caras pero aún así, no me explico cómo conseguirlas sin dinero.

Y si las reparte alguna institución, ¿cómo demostrar que se está necesitado de una?, ¿te pones en una fila como cuando reparten la comida? o ¿hay algún registro de indigentes, que te acredite como tal?.


Así pues, para mí, aún siendo la más sencilla, la mejor solución de todas las que he visto para este post, es la que plantea el Ejercito de Salvación de Estados Unidos. Una manta al alcance de los indigentes, situada en puntos estratégicos, que cumple una doble función, servir como abrigo para todo el que lo necesite, (sólo hay que descolgarla de la pared y usarla), y además ser un soporte publicitario para hacer llegar a todos, un mensaje de concienciación sobre la realidad de los indigentes.

Y vamos a dejar la estética para otro momento…




septiembre 20th, 2007

A la sombra de un arbol


Los concursos y competiciones están a la orden del día y de algún modo, todos nos vemos obligados a participar con mayor o menor implicación.

Concursamos en la tele y lo llamamos participar en un reality show, también para acceder a un cargo público concursamos y lo denominamos opositar, para hacernos con un nuevo cliente también competimos, y nos lo venden como que tenemos la obligación de demostrar nuestra valía frente a nuestra competencia.

También lo hacemos para llegar a ser millonarios por medio de la lotería, y cualquiera con mínimos conocimientos, ha podido participar en la competición para diseñar el futuro logotipo de unas olimpiada que se celebrarán en el 2016, y que aún no hemos ganado en ese otro megaconcurso mundial.

En menor escala, lo hacemos también para entrar en los sitios de moda, para conseguir una pareja, para adquirir buenas entradas, para comprar la lámpara que nos gusta en Ebay, para que lean nuestro blog… y suma y sigue.


Pues uno de los concursos que más me ha gustado últimamente y que he conocido gracias a La faz de lo innumerable, ha sido el que convocó la empresa Pro Materia, en colaboración con el Ministerio de Medioambiente y Energía Belga y que se falló el pasado mes de julio.

Este concurso para profesionales (qué raro), se ha llamado Parckdesign y consiste en la creación de mobiliario innovador, que pronto será producido y colocado en el Jardins du Fleuriste de Bruselas, por un periodo de tres años.

De entre 71 proyectos presentados, 4 ganadores fueron elegidos por un jurado especializado y un 5º proyecto lo fue por votación popular.

De los triunfadores, yo me quedo con el Déjeuner sur l’ombre, diseñado por Anika Perez y Brice Genre de Francia.

El planteamiento del proyecto es interesante. Para evitar la inclusión de objetos extraños en el espacio natural, los diseñadores utilizar la sombra que los árboles proyectan en el suelo, para fabricar con su forma, unos grandes espacios verdes que parecen flotar en el aire y que invitan a sentarse, tumbarse, disfrutar de una comida campestre o pasar el día bajo los árboles.


Además al estar diseñados de forma modular se pueden unir unas piezas a otras para acomodar a distinto número de personas, o para adaptarse a circunstancias transitorias.

A mí, desde luego, me parece una pieza que se integra armoniosamente con cualquier paisaje y que vista independiente del entorno tiene una bella forma que me gustaría ver debajo de cualquier árbol de mi barrio.

Recomiendo echar un vistazo a otros proyectos del concurso, no sólo a los ganadores porque hay bastantes piezas interesantes de gran nivel técnico.

¿Por que será que aquí, los concursos públicos para profesionales cuentan con poca popularidad?.






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