Ando poco animada para escribir esta noche, los acontecimientos políticos del día de hoy, y sus insospechadas (aunque me temo nefastas) consecuencias para la ciudad de Madrid, me han dejado verdaderamente preocupada.
Así que aprovecho este estado poco animoso, para invitaros a pasar por mi otro Ático, también virtual, en el que me entretengo horas y horas, cultivando pequeñas y solitarias flores, que no quiero dejar marchitar.
Siguiendo con el tema de los soportes publicitarios, hoy quería dejaros una poética intervención llevada a cabo por el colectivo de arte checo Vojtěch Fröhlich y Vladimír Turner.
Estos artistas ha llevado a cabo una performance de guerrilla Merry-Go-Round, en la que han intervenido un soporte publicitario, convirtiéndolo en un improvisado tiovivo en el que se mantuvieron girando durante 20 minutos sin que la policía los detuviera.
Intervención muy sencilla de planteamiento, aunque peligrosa de ejecutar, en la que trepando por las escalerillas de mantenimiento de un gigantesco soporte publicitario giratorio, ayudados de un básico equipo de escalada, consiguieron instalar unos precarios columpios a los que se subieron y en los que dieron vueltas durante 20 minutos, consiguiendo así convertir un elemento inútil para los ciudadanos, en una atracción de feria improvisada mucho más de acuerdo con el uso lúdico que se debería hacerse de muchos espacios públicos, ahora convertidos en no lugares, diseñados para consumir publicidad sin control.
Esta pieza me ha traído a la cabeza otras en las que se utilizan de manera ilegal, objetos inútiles colocados en el espacio público, e igualmente inspiradas, que ya publiqué en el Ático hace tiempo, casualmente, también tienen que ver con el balanceo…
Un trabajo interesante y muy en la línea del anterior, aunque más sofisticado fue, The Unbearable Lightness of Being, llevado a cabo por Didier Fiuza Faustino del estudio Mésarchitectures. Este artista creó otro columpio, partiendo de un soporte publicitario, que vació de contenido, dejándolo reducido a un marco, del que colgaban los asientos desde los que la gente podía balancearse a gran altura.
La intervención de guerrilla Playful Spaces del artista Bruno Taylor convirtió las marquesinas de autobús en un espacio para columpiarse mientras se espera el autobús.
Y por último la maravillosa Carousel Slide Swing, creada por la artista Kamila Szejnoch con la intención de cambiar es uso de algunos monumentos construidos por el gobierno comunista, tras la Segunda Guerra Mundial, en Varsovia.
Bueno aquí van algunas ideas de utilización alternativa del espacio público al margen de las que nos proponen los ayuntamientos estas fechas y que pasan por consumir en cutremercadillos y en eventos patrocinados por marcas comerciales.
Entre tantas luces navideñas que me deslumbran con su fastuosidad y gasto de electricidad no deja de alegrarme topar con las intervenciones antipublicidad que el artista urbano Nekodeja semana tras semana en las calles del centro de Madrid.
Son intervenciones que reflexionan sobre el exceso de los soportes publicitarios, colocados en un espacio público que es de todos sin tener en cuenta la comodidad de los peatones, obedeciendo sólo a los dictados de la visibilidad.
Por razones como esta, Neko emprendió hace tiempo, una cruzada personal en Madrid y otras grandes ciudades del mundo que ha culminado con una serie de intervenciones de guerrilla de luz y color en soportes publicitarios que me parecen de lo más inspiradoras.
Hoy quería traer al Ático la obra de un pionero y maestro absoluto de las instalaciones sonoras, Bernhard Leitner que desde los años 60 lleva experimentando con espacios, construidos a base de arquitectura, escultura y sonidos.
Este artista, crea sus piezas, convirtiendo el sonido en un dúctil material constructivo, con el que moldea espacios, relacionándolos estrechamente con el cuerpo humano que los habita.
Trabaja con sonidos que se mueven con velocidades diferentes a través del espacio, que suben y bajan y resuenan una y otra vez que sin poder fijarse visualmente, puedes sentirse por todo el cuerpo convirtiendo la estancia en una experiencia acústica que se percibe no sólo a través de los oídos, sino a través de cada una de las parte del cuerpo, que puede captar las ondas acústicas de forma diferente.
Preciosa y simple intervención de la artista Misako Inaoka en el cauce de un río.
Ya había hablado de ella en el Ático pero su último trabajo me ha cautivado por su sencillez y coherencia con el espacio que ocupa.
La pieza Moss Ring, ha sido creada para la Environmental Biennale del 2011, y consiste en un anillo de musgo natural que flota en las aguas del rio Connecticut a su paso por el I-Park espacio natural en el que se celebra la bienal.