noviembre 4th, 2010

Trabajos de construcción

Hoy reviso la obra de un artista que ya publiqué hace algún tiempo Killian Rüthemann, y que, como ha seguido realizando interesantes trabajos, vuelvo a traerlo de nuevo al Ático parar ampliar la información.

Sigue trabajando sobre el mismo tipo de obra escultórica a partir de elementos arquitectónicos, basándose principalmente en el uso de distintos materiales constructivos como, hormigón, acero, yeso, acero espuma de poliuretano o incluso las propias paredes o los suelos, extrayendo todo el potencial que eston llevan implícitos.



Con esta materia prima construye una obra que parece simple, casi minimalista y en la que subyace una gran fascinación por el material, que usa de manera muy gestual y táctil.


Y poco más tengo que decir que no podáis ver en las imágenes de su trabajo.

He recordado a este artista aquí y las fotos son de google.

noviembre 4th, 2010

Hormigón y naturaleza, en armonía

Obras civiles en espacios despoblados, que bajo la maestra mirada del fotógrafo Toshio Shibata se convierten en escenarios fantásticos que parecen salidos de una película de ciencia ficción en blanco y negro.

Son admirables sus trabajos, y no tienen manipulaciòn digital ninguna, lo que vemos es lo que hay, el fotógrafo «se limita» a exponer a gran formato y en blanco y negro,un conficto brutal entre las fuerzas de la naturaleza y las estructuras construidas por el hombre, todo muy dramático.

Así la vegetación se derrama sobre los muros, inmensos torrentes de agua se precipitan en el inmenos vacio, grandes piezas  hormigón se desmorona por el peso de la naturaleza sobre ellos, pero… quizás no sea lo retratado tan grandioso como lo percibimos, sino que el efecto óptico se deba a que no podemos tomar referencias reales, no hay cielo bajo el que situar el escenario, ni pararece la figura humana… las imágenes se convierten en una composición abstracta y llena de misterio en la que las formas y patrones son los protagonistas absolutos de la composición.



Y no se puede decir, por lo que puedo apreciar en estas fotos, que en ocasiones no sea armónica la convivencia entre la naturaleza y la mano del hombre… por lo menos en japón…



Conocí su trabajo aquí y las fotos las he sacado de Google.

noviembre 2nd, 2010

Arte con género (femenino)

Cuando se rastrea en la web para buscar información  sobre Monica Bonvicini siempre encuentro el mismo tipo de frases » la artista se ha destacado por explorar el vínculo del “poder” con la arquitectura y el género. Bonvicini analiza el modo en que la arquitectura, a lo largo de la historia de Occidente, ha construido un discurso –o mitología– principalmente falocéntrico que ha determinado la configuración tanto de la identidad sexual como de género. Su análisis señala tajantemente la distinción de la arquitectura como una actividad masculina que ha perdurado por siglos y que ha excluido, salvo por contados ejemplos en la actualidad, a las mujeres como partícipes activos.



Es verdad que su trabajo está lleno de este tipo de referencias sexuales explícitas, y en algunas de sus piezas recurre a estereotipos que supongo en el momento en que fueron llevadas a cabo las piezas tenían todo el sentido del mundo pero que miradas con ojos más actuales me parecen referencias algo manidas, aun así, su obra impresiona tanto por su monumentalidad como por sus mensajes directos y en muchos casos  agresivo.

Yo me quedo con esas piezas, en las que habla de la arquitectura en su ámbito más social, del espacio público y privado, de la política, del trabajo y por supuesto también de la sexualidad ya que inevitablemente todos estos condicionantes intervienen en nuestro entorno, convirtiéndolo en un reflejo mas o menos evidente de estas variantes.

Con este pensamiento, al artista pretende analizar en algunas de sus piezas, la percepción que tiene  la gente del espacio que les rodea. A sus ojos, los edificios, así como las infraestructuras urbanas y suburbanas no son neutrales, sino que muy al contrario obedecen en forma y uso a objetivos políticos, sociales, y sexuales.

Así Bonvicini, crea situaciones en las que se llama al espectador a actuar. Por ejemplo, en el 2004 para su obra, Don’t Miss A Sec’ puso un inodoro portátil en el centro de la explanada del recinto ferial del Art Basel construidos con espejos tratados para que desde fuera no se viera lo que pasaba en el interior, pero que desde dentro quedaba a la vista todo lo que acontecía en la calle, provocando una sensación de inseguridad y angustia, en el usuario, ante la inevitable duda de si lo que estaba haciendo dentro, sería compartida con todos los transeuntes que pasaban.


Otro ejemplo, en su trabajo Not for you, aborda el papel de espectador del arte y el espacio expositivo, en el que un gigante cartel luminoso e intermintente atrae a los espectadores hacia un espacio de la galería, mientras con su mensaje directo los deja definitivamente excluidos de él.


Y así podríamos examinar cada uno de sus trabajos, casi todos llevados a cabo a gran escala, con materiales como látex, cuero, acero y hormigón o lumínicos que por sus características tienen connotaciones sociales pero cambiados de contexto para crear nuevos vínculos asociativos.


Hay muchísima documentación sobre el trabajo de esta mujer en google y mucho mejor argumentada que la mía, y es que aunque me gusta en general, no puedo dejar de compararla con la inconmensurable   Mona Hatoum menos chillona y mucho más de mi agrado.



octubre 26th, 2010

Paseando por un cable entre nubes

Pensando en artistas que me gustan y cuya obra sea imposible de quedar atrapadatre las paredes de un museo… es que hoy he visitado la Tate Moderm y estar en ese tipo de templos  sagrados del arte me provoca extraños pensamientos… inmediatamente me ha venido a la cabeza un inmenso artista, con una obra de belleza suprema y dificilmente igualable para mi gusto.

Este artista soñador, trabaja con la material prima de la que están construidos los sueños, para llevar a cabo una obra efímera e intangible que transcurre a lo largo de cable de 60 metros que se desvanece en el vacío, pero que resulta imposible de olvidar, tanto para los que presenciaron el momento mágico, como los que sólo hemos podido conocerlo a través de documentos.

Se llama, Philippe Petit le Coup y es simplemente un funambulista que un día, en la consulta del dentista, al leer un artículo sobre la construcción de las Torres Gemelas, se obsesionó con la  idea de cruzarlas,  andando sobre un alambre a una altura de 526,3 m, ayudado por una modesta pértiga.

Podéis saber de su proeza que finalmente llevó a cabo en 1974, por la maravillosa película Man on Wire, os la recomiendo encarecidamente, seguro que no os aburre ya que aunque rodada en formato documental, acaba convirtiéndose en un relato de intriga que os mantendrá en vilo y emocionados hasta el útimo minuto. También podéis leer el libro  Reach the Clouds en el que está basado.

Antes y después de este maravilloso acto de libertad, el artista ha llevado a cabo otros retos, hermosos para ser vistos y arriesgados de ejecutar, pero ninguno que se pueda comparar con el que tuvo lugar entre los, entonces, edificios más altos del mundo…

Las foto las he buscado en San Google.

Poesía en estado puro, que os mando desde un frío y gris Londres, donde lo primero que he hecho ha sido intentar meterle mano a las pipas de Ai Weiwei, pero claro, no me han dejado, que estaban custodiadas por un ejercito de empleados del museo, una pena, porque debía dar un gustito pisarlas y tumbarse encima…

octubre 25th, 2010

Hospedaje en los árboles

Me encantan las casitas en los árboles, lo he dicho muchas muchas veces y siempre que veo algún proyecto con estas características, lo tengo que publicar, aunque sea, como en este caso, un poco «pijillo» para mí gusto…

EL Treehotel es un hotel de 7 habitáciones que funcionan como viviendas independientes, construidos dentro de un bosque  de pinos del pueblo de Harads, a unos 60 km al sur del Círculo Polar Ártico, en el norte de Suecia.


Todas las construcción son diferentes, eso sí, todas elevadas y sustentadas en los propios árboles, a través de una abrazadera metálica (ajustable para adaptarse a los árboles, ya que sigue creciendo) en vez de con tornillos y clavos. Además, todas las casas funciona con electricidad sostenible.



Es un proyecto de Britta Jonsson-Lindvall y Kent Lindvall, que han conseguido todo un pinar para su construcción y han contado con algunos de los arquitectos más prestigiosos de su país, como Bertil Harström y Tham & Videgard.



En fin un bonito ejercicio de construcción en la naturaleza, pero no se, algunos habitáculos, no me parecen muy ecológicos que se diga, seguro que son sólo impresiones mía.



Lo he conocido aquí y las fotos también se las he cogido, otras son de la web del hotel.



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