Para que me perdonéis mi ausencia del Ático estos días, os dejo un hermoso y poético proyecto que mitigará en parte, mi vuelta al duro y tórrido Madrid, después de visitar una increíble y gran ciudad, en la que ha pesar de la civilización, aun se pueden contemplar las estrellas.
A lo que voy, el proyecto se llama Urban Stargazing y ha sido llevado a cabo por Oscar Lhermitte con la ayuda de otros alumnos del Royal College of Art.
Estos avezados alumnos han creado, para el disfrute de todos los londinenses, una colección de 12 nuevas constelaciones que brillan en el cielo como si de las más antiguas y brillantes estrellas se trataran.


















