Aunque no conozco el privilegiado paisaje en el que Ivan Juárez ha llevado a cabo su último trabajo, creo entender las razones que le han llevado a crear observatorios en forma de altas silla, cualquiera que desde pequeño haya querido estar en la casita del árbol, lo entenderá seguro.
Según me ha contado, «la intervención Endless, Observatorios del paisaje, fue concebida específicamente para el cráter de la Joya Honda en el desierto de San Luis Potosí, México (Trópico de Cáncer), está conformada por una serie de piezas-observatorio, que a manera de recorrido sensorial proponen establecer diferentes puntos de encuentro entre el espectador y el paisaje.
Lugares para la reflexión personal que proponen nuevas maneras de relacionarse y aproximarse con el contexto. Piezas que surgen desde el propio paisaje, en las que el espectador establece un punto de vista mas amplio, relacionándose con el entorno a través de diferentes escalas y niveles visuales.





























