agosto 19th, 2018

Cuando el plancton sea de plástico

 

Imágenes engañosas que sirven de llamamiento a la pandemia de deshechos plásticos que enferma a todo el planeta, nada mejor para ilustrarlo que las fotografías de Mandy Barker.

 

 

Esta mujer trabaja codo con codo con científicos de todo el mundo para recolectar basura de playas y océanos, una vez en su estudio, fotografía los deshechos encontrados y con photoshop crea composiciones, con las que trata de reproducir la forma en la que el agua del océano mantiene estos objetos en suspensión.

 

 

El espectador, al mirar sus fotos, ve constelaciones, planetas, explosiones de color, y todo tipo de composiciones visualmente muy impactantes pero que en realidad están formados por basura de los océanos.

 

 

Cada serie esta inspirada en diferentes problemas relacionados con el plástico que ha ido detectando a lo largo de sus viajes y normalmente están llevadas a cabo con materiales de uso local, que ella recolecta y clasifica meticulosamente por temáticas.

 

 

La mayoría son pequeñas piezas que los animales han intentado masticar, hay bolas de plástico, balones de futbol, todo tipo de basura contemporánea, mucha manufacturada en china botellas de plástico y muchos otros objetos que llevan flotando años en el mar y que aun no se ha terminado de descomponer.

 

 

La artista lo cuenta así: “El objetivo de mi trabajo es involucrar y estimular una respuesta emocional en el espectador al combinar una contradicción entre la atracción estética inicial junto con el mensaje de concienciación.

 

 

El proceso de investigación es una parte vital de mi desarrollo ya que las imágenes que hago se basan en hechos científicos que son esenciales para integridad de mi trabajo. 

 

 

El impacto de los desechos oceánicos es un área que he documentado durante más de 8 años y me he comprometo a trasmitir a través de mi interpretación visual. En colaboración con la ciencia, espero que conduzca finalmente a una acción positiva para abordar este creciente problema ambiental que ya es la preocupación mundial actual. ” 

 

 

Sus trabajos, como ya he dicho, son de gran impacto visual, y no es que me rechiflen, quizás por la espectacularidad de los resultados y porque son demasiado evidentes, pero uno, solo de ellos me ha motivado para hacer este post.

 

 

Se trata de la serie Beyond Drifting: Imperfectly Known Animals mas íntima y sugerente que el resto y en la que mediante una representación casi en blanco y negro simulando el  formato de los espécimen de microscopio, nos hace creer que estamos delante de una visión aumentada de distintos tipos de plancton marino. En realidad  se trata de trozos de plástico que ha recogido en las costas de Cobh, en Irlanda.

 

 

Estos materiales los ha fotografiado sobre un fondo oscuro y sobreexponiéndolos ha conseguido simular que flotan en movimiento, el negro del fondo nos hace pensar en la profundidad mas oscura del océano.

 

Para desarrollar esta serie se basó en los estudios del biólogo naturalista John Vaughan Thompson, que trabajó en esta zona de Irlanda allá por el 1800. El se dedico a estudiar el plancton y animales marinos que él consideró imperfectos. Escribió un libro sobre ellos, del cual la artista ha tomado el nombre para su serie, “Zoological Researches, and Illustrations Or Natural History Nondescript Or Imperfectly Known Animals”, y que podéis ver aquí.

 

 

El trabajo final, bajo la influencia de John Vaughan, se presenta como un viejo libro de ciencias, que además de reflejar la situación actual con respecto a la ingesta de plástico de los organismos, también incluye descripciones y figuras registradas por el biólogo en sus memorias. Para mi gusto, esto del formato libro antiguo es un poco excesivo, e innecesario.

 

 

Por lo demás, tengo que reconocer, que con sus imágenes manipuladas, ha conseguido dar forma a una bonita metáfora para evidenciar un problema tan serio, mostrándonos de manera delicada, la ubicuidad del plástico en esta era antropocénica, encapsulando en miniatura, el problema de un mundo imperfecto, en el que el plástico que se come el plancton, finalmente acaba llegando a nuestro cuerpo con la ingesta de pescado, lo que acabará pudrirnos, lo mismo que nosotros estamos haciendo con la naturaleza.

 

 

Del plástico venimos y en plástico nos convertiremos, y si no, al tiempo…

 

 

La fotógrafa, muy popular, ya la conocía y las fotos las he sacado de google.

 

 

julio 13th, 2018

Aireando la casa

 

Con estos calores y contaminaciones, dan ganas de ponerse a vivir en espacios abiertos en los que corra el aire, mucho más que estar encerrado en casa, pegado al ventilador. Yo me quedaría a dormir en la placita frente a mi taller, uno de los sitios donde el verano es mas amable de Madrid. Las cañitas y los tintos de verano también ayudan.

 

 

Y hablando de hacer del espacio publico un hogar en toda regla, pienso en Thierry Mandon, un artista que se dedica a apropiarse de la calle de una manera poco invasiba, para hacer en ellas cosas tan cotidiana como acostarse y leer un libro, sentarse delante de la mesa de la cocina a tomar un vino a la luz de una lámpara, ver un partido frente al televisor, o cuidar sus plantas y embellecer su entorno.

 

 

Según cuenta el artista en su página: “Utiliza el vídeo, la fotografía, la performance y la instalación para expresar la naturaleza poética de la vida cotidiana, para hacer transformaciones sutiles, donde el espectador encuentre a la vez aspectos trágicos y cómicos de su existencia.

 

 

El personaje, una especie de arquetipo del individuo, se presentan en situaciones improbables, incómodas y absurdas. Se enfrentan con espacios de tiempo incompatibles, su condición humana, su límite, su debilidad o su poder creativo.

 

 

Estos temas dan como resultado trabajos en los que frecuentemente aparecen dos elementos, dos mundos planteados en un equilibrio precario; a menudo en busca de armonía, de una unidad estable entre el hombre y su entorno.

 

 

No todos sus trabajos están a la misma altura creativa, para mi gusto, pero bueno, un soplo de aire fresco es un soplo de aire fresco, y con estas temperaturas se agradece.

 

Me han entrado ganas de irme al campo a hacer mis propias performances, algo así como meterme en agua helada de la garganta y dar saltitos de frío.

 

 

Conocía la obra de este artista no sé bien por qué medio y las fotos las he sacado de su página web.

 


julio 7th, 2018

Contaminación como bandera

Días estos de profusión de banderas multicolor, que han venido a sumarse a las abundantes rojas y gualdas que ahora lucen algo desgastadas a causa del sol y la contaminación.

Lo siento señor Flaubert, usted dijo que debían desaparecer todas las banderas por estar manchadas de barro y sangre, pues no le hemos hecho caso y ahora tenemos banderas para cualquier ocasión… son como los rótulos publicitarios de las “grandes causas”.

Con esa sobredosis, me ha dado ganas de dejar por aquí la bandera de John Gerrard hecha de humo y contaminación.

Esta pieza, llamada Western Flag, parece una auténtica instalación site-specific y muestra una bandera negra hecha de humo oscuro y que trata de representar la amenaza que representan los niveles crecientes de dióxido de carbono en la atmósfera de la tierra.

Pero, en realidad se trata de una simulación virtual, que fue proyectada en una gran pantalla en el patio de Somerset House en Londres durante una semana, coincidiendo con el Día de la Tierra del 2017.

En este video, el humo sale de siete boquillas que se unen en una nube rectangular de humo espeso que se extiende formando la forma de una bandera harapienta movida por el viento. El escenario, un terreno estéril con piezas de maquinaria abandonada, y en el que se dividan unas pocas plataformas petrolíferas sin uso..

La película está “ambientada” en Spindletop, un yacimiento petrolífero de Texas que llegó a producir más de 100.000 barriles de petróleo por día y que se convirtió en símbolo del auge petrolero de Texas. Hoy día es completamente estéril.

Según explica el artista, los mayores legados del siglo XX no son sólo la explosión de población o los mejores niveles de vida, sino haber conseguido elevar alarmantemente los niveles de dióxido de carbono en la atmósfera. Esta bandera intenta dar visibilidad a este gas invisible, es pues la bandera que representa un nuevo tipo de orden mundial.

Además de esta reivindicación medioambiental, la obra cuestiona los límites de la realidad, dado que esta representación nítida del paisaje de Texas se construye a partir de un registro fotográfico integral del sitio, ¿quién se atreve a decir que sus imágenes en movimiento sean menos “reales” que un video digital de la misma ubicación?

Las instrucciones de esta pieza de software, son procesadas en tiempo real por un ordenador a una velocidad de 50 frames por segundo, lo que hace que cada imagen sea única y una vez proyectada es instantáneamente descartada, lo que significa que el trabajo tiene un espíritu más cercano a la transmisión de información en vivo que a la grabada.

Los espectadores pudieron ver el amanecer y el atardecer en el momento preciso y observaron los niveles cambiantes de luz y sombra a lo largo del día. La fidelidad a la vida real, simulada por el paso del día a la noche, es fiel a la naturaleza viva de la obra, constituida por momentos que desaparecen sin esperanza de recuperación.

Este paisaje post-apocalíptico se presentaba al público sobrepuesto sin ningún tipo de separación óptica, a la elegante arquitectura de Somerset House, y según he leído, si se veía desde la puerta de entrada, parecía un gran foto montaje, una imagen superpuesta groseramente sobre otra.

Chanel 4, además retransmitió por televisión,la pieza en formato de clips cortos que interrumpieron la programación regular sin ningún título o explicación, como si de un acto de piratería se tratase.

Como veis, todo un alarde tecnológico perfectamente ejecutado, para dar forma a una pieza de apariencia simple y que lanza a la atmósfera un mensaje de lo mas contundente.

Os recomiendo echar un vistazo al resto de trabajos de este hombre, todas sus piezas plantean problemas reales mediante la tecnología de la simulación, con gran ingenio y dosis de buen gusto y meticulosidad.

Después de ver sus piezas, y conocer cuales son los problemas que plantea, uno debe decidir cómo le afectan y cómo actuar,  ya que él tiene el buen criterio de no dar ningún tipo de solución.

Yo lo conocí aquí y las fotos las he sacado de la página del autor y google.

junio 10th, 2018

Animales de otro mundo

No me gustan los insectos (vivos), pienso mientras intento espantar a una mosca que vuela atontada a mi alrededor. Me dan respeto, me pasa con todo lo que no puedo controlar con mis manos, y si los miro aumentados, un escalofrío me recorre la espalda.

Es visceral, reconozco que muchos de ellos son hermosos, a simple vista claro, ya que bajo sus espectaculares envoltorios esconden órganos viscosos, montones de patas, ojos, antenas, y aguijones que siempre se me muestran amenazadores, por no hablar de sus zumbidos y esa costumbres malsanas de comerse a sus parejas y progenies. Sí, ya sé lo de la polinización y todos los servicios que aportan a la naturaleza y la agricultura, lo sana que es la miel y lo bonita que es la seda… quizás alguna antigua peli de serie B tenga la culpa de mi fobia.

Bueno, para ser precisa, algunos insectos sí que me gustan, los que son de mentira o ya no se mueven… en fin.

Y entre los que me gustan y me asustan a partes iguales, quería hablar de los de Tyler Thrasher, un artista interesado en el arte y la química, al que sigo desde hace mucho tiempo. Y tanto me interesa su trabajo, que he tratado de copiar sus técnicas para aplicarla a mis objetos feeos imperfectos, sin ningún éxito, claro.

Utilizando animales, sobre todo insectos, reptiles y seres de las cuevas, pero también otros de los bosque y de mar, además de esqueletos y huesos que descubre durante sus aventuras espeleológicas, Tyler crea cadáveres cristalizados, que parecen ser rescatados de un mundo algo aterrador escondido en las profundidades de la tierra.

Según cuenta el artista, su afición por la química y la cristalización, empezó en la escuela y siguió investigando sobre el tema durante sus estudios superiores, asistiendo a clases avanzadas de química y observándola en la naturaleza, a la que conoció mas profundamente gracias a la espeleología, que le llevaba a pasarse mucho tiempo bajo tierra, metido en cuevas en las que pudo estudiar estas estructuras cristalinas en su entorno natural.

Consigue su principal materia prima, los animales que luego cristaliza, en estas cuevas, además, mientras practica senderismo va recogiendo cráneos y huesos. Sus amigos le donan los especímenes que llegan a sus manos, y recurre a entomólogos y coleccionistas para hacerse con los insectos muertos, ya que deben estar previamente estabilizados y preservados. Para ejemplares especiales, busca en tiendas especializadas y museos.

Su proceso de creación , es una colaboración afortunada entre la química, y la creatividad. Primero elige las piezas por su estética y dependiendo de su configuración decide qué compuesto va a utilizar, cual será la concentración y la cantidad y deja que los principios de la química molecular y los enlaces iónicos hagan su trabajo.

 

Crea las soluciones supersaturadas de los compuestos elegidos y, a medida que el recipiente se enfría, los iones se reconectan y según su geometría molecular se crean estructuras cristalinas de uno u otro tipo. Cómo y de qué manera lo hace, es su secreto, que tampoco es preciso que el mago nos revele todos sus trucos.

 

Cuando habla de los retos que tiene que superar para llevar a cabo su trabajo, además de la necesidad que tiene de ser muy cuidadoso por su salud, ya que usa elementos de gran toxicidad, debe preocuparse de deshacerse de los compuestos químicos de manera responsable, para no dañas el medio ambiente.

 

 

Es un trabajo que para el que ha tenido que experimentar y cometer muchos errores, debe combatir los efectos corrosivos que pueden sufrir las piezas al cristalizar, sobre todo debido a las altas temperaturas y la humedad que necesitan los químicos para decantarse. Los huesos por ejemplo, no pueden soportar muchos baños de cristalización, ya que hay riesgos de que se descompongan.

 

 

Según he leído, el artista a aprendido a aprecia los resultados insospechados que surgen a partir de una mínima variación  de las formulas, o con los cambio de los condicionantes externos, siendo sus piezas favoritas aquellas que no llegaron al resultado revisto.

 

 

Además de todo el trabajo de campo que debe hacer para localizar las piezas, este artista está muy activo en las redes sociales en las que se maneja como pez en el agua, haciendo que su trabajo se conozca internacionalmente. Además, acaba de sacar su primer libro de cristalizaciones que ha financiado a través de una exitosa campaña de crowdfunding.

 

 

Me gusta su trabajo porque es inquietante, y logra armoniza a la perfección la fragilidad de los animales muertos con la dureza del cristal, además del uso exquisito que hace del color en sus composiciones. Emplea materias primas que él mismo puede conseguir en la naturaleza con escaso valor, y con ayuda de su particular alquimia, consigue darles una apariencia mas sólida y convertirlos en “objetos escultóricos” realmente interesantes.

 

 

Por otro lado, envidio el equilibrio personal que parece haber conseguido, amalgamando ese espíritu de aventura que le lleva a internarse en profundas cuevas para conseguir sus mejores ejemplares, con la paciencia y humildad que le exige los procesos químicos de cristalización. Yo me quito el sombrero.

 

Conocía al artista y las imágenes las he conseguido en google y en su página personal.

 

mayo 24th, 2018

Girando de frío

 

 

Por aquí ando de nuevo, como tantas otras veces, intentando recuperar las buenas costumbres aunque sin grandes cosas que contar, ya que prácticamente todo está dicho por otros, con tanta abundancia y lujo de detalles, que me da cierto reparo asomarme al teclado para escribir mas de 20 palabras seguidas sobre algo que no sean mis propios asuntillos y que se resumen en: proyectos, presupuestos, fichas técnicas, y memorias justificativas…. vamos, de lo más apetecible todo.

 

 

Pero bueno, ahora que he conseguido alejarme, emocional aunque no físicamente, de las redes sociales, y me encuentro con la cabeza algo menos sucia, me ha venido un sentimiento medio romanticón, y he pensado hacerme fuerte en el Ático de nuevo, el pobre ahora se encuentra en lamentable estado de abandono, después de mis vagabundajes. Así que, voy a tratar de adecentarlo con cosas  de esas que a mí me gustan y que iré seleccionando modo random según estado de ánimo.

 

 

Para empezar a calentar los motores de la desbrozadora, elijo la forma circular una constante en mi vida, que mil veces me veo andando en círculo cual burro maquinando, con orejeras puestas y tropezando con las mismas piedras del camino.

 

 

Los círculos de hoy son de hielo,  (muy conveniente también, estoy enganchadita a The Terror), y los está creando un señor finlandés llamado Janne Käpylehto experto en energía, que ya es muy popular en su país ofreciendo diversión helada a sus compatriotas, usando mínimos recursos.

 

 

Y es que el ingeniero, ha ideado una especie de atracción de feria para bajas temperaturas, que consiste en cortar enormes círculos en hielo, con la ayuda de una motosierra, a los que añade un motor para conseguir que giren sobre sí mismos con un movimiento que se asemeja al de un carrusel pero mas sereno y relajante, y que cuenta con el gran atractivo de estar instalado en medio de maravillosos parajes naturales a -20º.

 

 

Según cuenta el autor, el primero lo ideo para divertirse él mismo en el lago Kirmusjärvi cuando estaba congelado, y lo hizo de manera manual, cortando el hielo con una motosierra y algunas rudimentarias herramientas. Acto seguido, colocó una sauna, una barbacoa e invitó a sus amigos, que estuvieron encantados con la ocurrencia. En seguida se dio cuenta que la idea podría desarrollarse más y ni corto ni perezoso, construyó la primera máquina de sierra para cortar hielo y acometer así carruseles de mayor magnitud.

 

 

El segundo que hizo fue en Helsinki, más grande y para hacerlo girar utilizó dos motores fueraborda, eléctricos silenciosos y algo de energía solar. Al anochecer, había una banda actuando y mucha gente disfrutando de la enorme pieza (250 toneladas) de hielo giratorio, bellamente iluminado por luces LED. 

 

 

En la actualizad, los círculos cada vez son mas grandes y el creador invita a que en cualquier parte del mundo con hielo, se replique el modelo. El record de esta año lo ha ganado uno de 130 metros de diámetro que ha sido hecho en Long Lake, Maine EEUU.

Ahora Janne está pensando en prototipos para interior, que parece que la cosa da para mucho mas.

 

 

Y aquí lo dejo por hoy, pensando que ante tanta tecnología de vanguardia, esta se presenta una buena manera de pasar tiempo sobre el hielo.

 

 

No sé de donde saqué la info, pero sí que fue lo último que dejé a la espera en la bandeja de borrador cuando desaparecí de aquí por tanto tiempo.

 

 

Pues qué queréis que os diga, me siento genial haciendo algo tan obsoleto y fuera de toda lógica como escribir en formato blog. Volveré pronto. SI queréis seguirme… había una cosa que se llamaba lector de feeds. ahora nadie los mira, yo acabo de desempolvar el mío y madre mía lo que ha salido!!!!!!!.

 

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