marzo 20th, 2019

Tiempo de espera en un lugar donde quedarse para siempre…

 

Macerándome lentamente con el último disco de Mayte Martín, (que si hablamos de mujeres valientes en la música, esta se lleva la palma), sigo a la espera de que pase Mercurio Retrógrado, y se me vayan disipando las ganas de empuñar armas y causar males inconfesables a gente incompetente, a las que ahora mismo no merece que les dedique ni un mal pensamiento…

 

 

En este impase, me divierto pensando en sitios de retiro, a los que tampoco es que vaya a ir, por ahora, pero por imaginar… y por supuesto, inevitable acordarme del admirado maestro Peter Zumthor, y sus Termas de Vals aunque si buscara a Zumthor, iría primero a ver su mina de zinc.

 

 

Pero bueno, dejemos a Zumthor para otro momento, porque para esta visita virtual al mejor sitio de desconexión,  elijo un cementerio, el de San Vito d’Altivole en Treviso, donde está la tumba que Carlo Scarpa construyó para la familia Brion en 1968.

 

 

8 años tardó en hacer este santuario, que se ha vuelto atemporal, y que no llegó a concluir, pero en el que él mismo quiso ser enterrado.

 

 

Se trata esta de una obra para disfrutar y pensar, lo que siempre debería ser objetivo de un cementerio, y que en este caso se plantea como un espacio jardín publico, donde pasar tiempo meditando, pero también con actividades sociales y lúdicas.

 

 

Mil espacios pequeños y escondidos donde pararse y pasar tiempo, volúmenes ordenadamente desordenados con espacios abiertos invadidos por el agua y la naturaleza. Allí, seguramente se puede encontrar un encuadre perfecto para el paisaje sólo con mirar a través de sus ventanas, se puede seguir el recorrido del agua que corre, a través de su sonido, y disfrutar de frescor gracias a unos materiales bastante comunes en los que predomina en hormigón, que se dignifica en manos del profesor, (él nunca quiso ser llamado arquitecto).

 

 

Y luego está todo el simbolismo que hace referencia al amor y a la eternidad de los sentimientos muy presente en todas la dependencias… eso para los mas sensibles y crédulos.

 

 

Bueno, así es como me lo imagino yo, que sólo lo he visto en fotos, miles de ellas.

 

 

Según comentan los que han estado, “El trabajo puede interpretarse de muchas maneras: orden y complejidad, rigor y confusión se mezclan e inexplicablemente coexisten, como en un gran teatro de la vida, donde en un momento crees que has desentrañado la trama, pero momentos después estás más confundido que antes”.

 

 

Cuenta el propio Scapa: “Me gustaría explicar el cementerio de Brion … Considero que este trabajo, si me permite, es bastante bueno y que mejorará con el tiempo”. He tratado de poner algo de imaginación poética en él, aunque no para crear una arquitectura poética, sino para hacer un cierto tipo de arquitectura del que podría emanar un sentido de poesía formal … El lugar para los muertos es un jardín … Quería mostrar algunas formas en las que acercarse a la muerte de una manera social y cívica; y además, el significado de la muerte, lo efímero de la vida, aparte de estas cajas de zapatos “. 

 

 

Para saber más sobre el monumento en cuestión, en este proyecto he encontrado una descripción bastante detallada que me ahorra el trabajo.

 

 

Y en este video, mas detalles sobre sus simbolismos.

 

 

Sin duda andaría tiempo por allí, evitando eso sí, acercarme mucho a las tumbas, que me parecen algo sobrecogedoras…

 

 

Vale, menos mal que esto no lo lee casi nadie, que vaya paja mental. Por lo demás, empieza a gustarme esta casi inexistencia.

 

 

Las fotos las he sacado modo random de google.

 

 

 

 

 

marzo 11th, 2019

Sonidos galácticos

 

Ahora que proliferan las apps para conseguir dormir a base de enchufarse a todo tipo de sonidos placenteros, sugiero ponerse esta banda sonora, creada por la Nasa según una imagen icónica del Telescopio Espacial Hubble en la que aparece el universo. Partiendo de la posición de cada Galaxia en la foto, se ha creado una especie de «melodía» de 30 segundos que traduce a sonido la posición de cada galaxia.

 

 

Copio lo que cuenta la Agencia Espacial sobre tan especial composición musical (por llamarlo de alguna manera): “El espacio se “sonifica” en esta visualización de un grupo de galaxias con imágenes del Hubble. El tiempo fluye de izquierda a derecha, y la frecuencia del sonido cambia de abajo hacia arriba, con un rango de 30 a 1.000 hercios. Los objetos cerca de la parte inferior de la imagen producen notas más bajas, mientras que los que están cerca de la parte superior producen notas más altas. La mayoría de las manchas visibles son galaxias que albergan innumerables estrellas. Algunas estrellas individuales brillan en el primer plano. Las estrellas y las galaxias compactas crean tonos cortos y claros, mientras que las galaxias en espiral en expansión emiten notas más largas que cambian el tono. La mayor densidad de galaxias cerca del centro de la imagen (el corazón de este cúmulo de galaxias, conocido como RXC J0142.9 + 4438) produce una gran cantidad de tonos de rango medio en la mitad del video”. 

Los sonidos han sido creados por Matt Russo y Andrew Santaguida.

 

 

La imagen fue tomada en agosto del 2018 con el Hubble Advanced Camera for Surveys y una Wide-Field Camera  como parte del programa de observación  RELICS (Reionization Lensing Cluster Survey) y en ella aparecen cúmulos de galaxias del universo. Aquí la descripción de La Nasa.

 

 

No es la primera vez que la Nasa recrea sonidos del espacio, mediante la técnica de “sonificación de datos”, ya que el espacio es un lugar vacío en el que la ausencia de aire impide que este los sonidos se extiendan.

 

 

Sin embargo, los instrumentos de las sondas que el hombre a enviado a las profundidades del espacio, son capaces de captar otros tipos de energía y traducirlas a sonidos reconocibles, a través de la llamada «sonificación de datos». Es el caso por ejemplo de las sondas Voyager.

El científico Donald Gurnett, es especialista en detectar las ondas de radio y su interacción con el viento solar o con los campos magnéticos de los planetas y traducir el resultado a un sonido distinguible, con la ayuda de un amplificador. Gracias a esto se puede conseguir un misterioso sonido característico para cada planeta y hasta captar la huella energética de los rayos o las auroras que ocurren en algunos de ellos.

Poco recomendables para conciliar del sueño, que son bastante espeluznantes… de hecho, los de la Nasa difundieron estos sonidos la noche de Halloween del 2017.

Me voy a dormir, imaginando galaxias sonoras, a ver si es posible…

 

 

 

febrero 21st, 2019

Máquinas gamberras

 

Las cosas que hace Anna Vasof parece que no llevan a ninguna parte, que no sirven para nada. Sus inventos trabajan en precario para automatizar errores y esto a mis ojos resulta inspirador, ya que siempre he pensado que los errores y los prototipos fallidos en las primeras fases de desarrollo, pueden resultar grandes experiencias artísticas.

 

 

Es más, reivindico que cualquier creador debería tener derecho a errar reiteradamente, que es muy sano y que quita transcendencia a todo lo que se hace, sin restarle un ápice de creatividad.

 

 

A lo que iba, que esta mujer es una auténtica maestra cacharrera y ha creado montones de inventos encantadoramente inútiles, incluso diría boicoteadores.

 

 

Sus maquinas está llenas de sentido del humor y de sentimientos propios, por no hablar de sus ocurrentes videos llenos de imágenes absurdas repetidas, que al encadenarse dan vida a películas cortas de insospechados resultados.

 

 

Ademas de divertirme viendo su trabajo, me ayuda a compartir ratos estupendos con mis sobrinos, que flipan con tanto objeto cotidiano mutado para especializarse en travesuras, si incluso los hay que se sublevan contra su propia creadora.

 

 

Por contar alguna pieza, está el autorretratos que se golpea, las maquinas que fabrican lagrimas, libros con palabras que caen, aspiradoras que se llevan el cosmo, martillos que clavan y desclavan al mismo tiempo, herramienta para brindar en solitario, libros que juegan al ping pong, lenguas gigantes que interrumpe el paso… Mis favoritas Mechanisms of Happiness y esos zapatos mecánicos, que no están nada mal tampoco.

 

 

Os invito a pasar un buen rato de videos, yo lo dejo aquí y me voy a morir un rato de la envidia al pensar en lo bien que se lo debe pasar esta mujer haciendo sus surrealismos de andar por casas, con esa apariencia lúdica pero que esconde mucha mas enjundia que casi todo lo que veo. Pero qué lista es esta mujer!!!!!!!.

 

 

Después, si os queda tiempo y ganas, podéis echar un ojo al trabajo de  Dominic Wilcox, dedicado a la creación de diseño de productos también absurdos e inútiles, pero que uno quería poder usar para sentirse algo mas niño.

 

 

enero 14th, 2019

Vamos pisando huevos…

 

A veces las cosas se ponen lentas lentas y no parece que se pueda correr más, por lo que lo mejor es ir a trote cochinero para no derrapar… Enero, hay qué ver lo cansino que eres.

 

 

Esto me ha hecho recordar una pieza llevada a cabo por la artista Ana María Maiolino en 1981.

 

 

Entrevidas que así se llama es una performance que trata de recrear la expresión “to walk on eggshells”, (en España creo que no se usa) y para ello, la artista cubrió una calle con montones de huevos de gallina a corta distancia, que luego transitó sin romper.

 

Según leo, esta pieza habla de temas esenciales en su trabajo, el género, la fertilidad y el alimento, yo, percibo también la dificultar, la fragilidad, los obstáculos, la obligada lentitud, la resistencia, la aparente dureza… etc, etc…

 

 

La performance tiene también una versión instalación, en la que los huevos cubren el suelo de una sala y en medio un podio blanco con un plato encima.

 

 

Esta artista tiene una amplia trayectoria artística de la cual no voy a hablar porque la red está llena de referencias, sobre todo desde que fue recuperada, hace unos años, y desde entonces ha  protagonizado abundantes retrospectivasalgunas en España.

 

En la mayoría de ellas se recrea la performance de los huevos, y cuando veo estas representaciones callejeras “teatralizadas” en un centros de arte, me da un cierto repelusillo, tan asépticas que creo que la fuerza sel mensaje se diluye hasta casi desaparecer. Serán prejuicios, perooooo…

 

Paradójico que no me haya sido posible ver la pieza tal como la llevo a cabo la artista, pero no he tenido ningún problema en encontrar versiones más o menos dignas.

 

 

En fin, que escrito todo resulta más ridículo…

 

 

Las fotos las he sacado de google.

 

enero 7th, 2019

Círculos con árboles

 

Con la instalación que el artista Strijdom van der Merwe llevó a cabo en Kamiyama, doy por terminado el tema “círculos en la naturaleza”… por ahora…

 

 

Fue ésta una pequeña e inspiradora intervención llevada a cabo con una simple navaja sobre el musgo superficial que cubría la corteza de los arboles de toda la zona.

 

 

Una pieza en la mejor tradición del land art, poco invasiva y muy efímera ya que en un breve tiempo acabó de nuevo integrada en la naturaleza.

 

 

Y aunque no parezca éste un trabajo especialmente relevante, a mis ojos se presenta como fresco y saludable, así que vaya todo mi respeto a una intervención que no empacha.

 

 

Dejo las fotos que he encontrado en google, y también la de otras piezas de este artista en las que la forma circular es protagonista.

 

 

Antes de cerrar por hoy, y ya que ando por Japón (virtualmente), aprovecho para dejar otra obra circular, ubicada en la Prefectura de Miyazaki, y que fue creada por la propia naturaleza guiada por científicos, sin voluntad artística ninguna.

 

 

Se trata de dos impresionantes círculos de arboles sugi (cedro japonés), sólo visibles desde la altura y que fueron el resultado de un experimento científico que se prolongó durante mas de 50 años.

 

 

Según cuenta el Ministerio de Agricultura de Japón, ellos son los artífices de esta singular intervención. En 1973 designaron un área para desarrollar trabajos de silvicultura experimental, y uno de los experimentos fue tratar de medir el efecto del espaciamiento de los árboles durante su crecimiento.

 

 

Plantaron árboles en incrementos radiales de 10 grados, formando 10 círculos concéntricos de diámetros variables. Los arboles fueron creciendo a lo largo del tiempo pudiendo comprobarse que efectivamente la densidad de los arboles sí que afecta a su crecimiento.

Pasados los años, se ha generado un paisaje tan espectaculares que se está considerando dejar que la naturaleza siga su curso y no talarlos, como en principio estaba previsto.

Os dejo el proyecto en perfecto japonés. Yo lo he conocido aquí, de donde también he sacado las fotos.

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